Estructuras de secreción interna
Las secreciones internas son productos que se almacenarán en el interior de
los tejidos de la planta, a veces durante toda la vida de ésta. Las estructuras
secretoras internas se encuentran alejadas de la epidermis y se localizan
principalmente en el parénquima cortical de tallos, hojas, raíces y frutos..
Podemos distinguir tres tipos de estructuras secretoras
Las células secretoras. Son células aisladas que se diferencian de las
células vecinas por su morfología y pueden variar desde formas isodiamétricas
hasta tubos más o menos alargados. Sintetizan una amplia variedad de productos
que almacenan en su interior, como resinas, mucílagos, taninos e incluso
sustancias cristalizables. Muchas células secretoras contienen una mezcla de
sustancias, aunque en otras el contenido no ha sido todavía identificado. Son
células muy especializadas que a menudo se denominan idioblastos.
Conductos resiníferos.
Las cavidades y los conductos secretores se diferencian de las células
secretoras en que su producto de secreción se acumula en los espacios
intercelulares. Los espacios cortos son cavidades y los largos son conductos.
Estos espacios pueden localizarse en cualquier parte la planta y se forman por
dos tipos de procesos: esquizógeno y lisígeno. Puede producirse por una
separación de las células que resulta en un espacio central revestido por células
secretoras, denominados espacios esquizogénicos, como es el caso de
los conductos resiníferos. También se pueden formar por degradación de células
que previamente habían sintetizado los productos de secreción y éstos quedan en
el hueco que dejan las células muertas. Dichos espacios se denominan
lisogénicos, como es el caso de las cavidades lisogénicas del fruto de los cítricos.
Algunos autores reconocen un tercer modelo de desarrollo, la esquizolisogénica.
La formación de estas cavidades y conductos es inicialmente esquizógena
(separación de células), seguida de etapas lisogénicas cuando las células que
revisten el espacio sufren autolisis agrandando el espacio. Los conductos
resiníferos de las escamas de las yemas de Pinus pinaster es un ejemplo de
conductos que siguen el modelo esquizolisígeno.
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